viernes, 16 de octubre de 2009

Más tarde, José Medina y George Best se fueron expulsados. Hasta que sobre el final del encuentro, 44 minutos, llegó el empate inglés de la mano de Morgan, que para los argentinos debió ser anulado por off side. Si de algo se temía por los jugadores “pincharratas”, era del arbitraje. En ese entonces, el partido en Sudamérica era dirigido por uno del mismo continente, y en Europa lo mismo. El paraguayo Hugo Sosa Miranda fue el encargado del partido de ida, mientras el yugoslavo Constantín Zecevic de la vuelta.
Si bien el equipo platense disponía de picos de alto rendimiento como la seguridad de su arquero y una sólida defensa, sumado a las estrellas de Carlos Bilardo, Madero y Verón, la coronación se debió al formidable juego en conjunto, que se originó desde la llegada de Osvaldo Zubeldía como entrenador en 1967. El comienzo de una serie de títulos que empezó con el Metropolitano 1967, que demostraría como el trabajo a largo plazo daría sus frutos más adelante.
De generación en generación, la Bruja le dejó la escoba a la Brujita Juan Sebastián, que intentará repetir la hazaña de su padre de 41 años atrás, cuando Estudiantes de La Plata comience a disputar el próximo 15 de diciembre en Emiratos Árabes, su primer partido del Mundial de Clubes de la FIFA, tras ganar la Libertadores de este año.
Las formaciones de aquel partido:
Manchester United: Stepney, Anthony Dunne, Foulkes, Brebban, Pat Crearand, David Saddler, Morgan, Brian Kidd, Bobby Charlton, Denis Law (Sartori), George Best. DT: Matt Bubys.
Estudiantes de La Plata: Alberto Poletti, Oscar Malbernat, Ramón Aguirre Suárez, José Medina, Carlos Bilardo, Carlos Pachamé, Raúl Horacio Madero, Felipe Ribaudo (Juan Echecopar), Marcos Conigliaro, Néstor Togneri, Juan Ramón Verón. DT: Osvaldo Juan Zubeldía.
El goleador del Globo fue Larrosa (15), y lo siguieron Brindisi (12), Avallay (11), y Houseman (10), aunque no pudieron alcanzar los 17 gritos de Oscar Mas, Hugo Curione e Ignacio Peña. Además, Roganti, Carrascosa y Larrosa tuvieron asistencia perfecta con 32 partidos disputados, mientras Chabay faltó a uno.






