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El último partido del "Diez"

domingo, 25 de octubre de 2009

Gran parte de los momentos Maradonianos sucedieron en octubre. Por eso, como no podía ser de otra manera, el 25 de octubre de 1997 (cinco días después del aniversario de su debut en Primera División, y cinco antes de su 37ª cumpleaños), Diego Armando Maradona jugó su último partido oficial, aún sin saberlo siquiera él. Y aunque su vida siempre estuvo mayormente relacionada con La Bombonera (estadio de Boca Juniors), su última presentación la realizó en el Monumental (cancha de su histórico rival). Boca venció a River Plate por 2 a 1, con un gol agónico de Martín Palermo. El Diez comenzó el partido de titular pero en el entretiempo, Héctor "Bambino" Veira, el DT Xeneize de ese entonces, lo reemplazó por un joven que prometía buen futbol: Juan Román Riquelme. Los rumores, que siempre estaban presentes en la vida de Maradona, giraban alrededor del antidoping al que había tenido que someterse luego del encuentro.

Se disputaba una fecha distinta del Torneo Apertura: se jugaba el Superclásico un sábado, ya que al día siguiente habría elecciones (ganó La Alianza). Nadie se imaginaba que aquella tarde nublada y lluviosa de Núñez sería la última posibilidad de ver a Maradona disputar un partido de fútbol oficial. Ni las 700.000 personas que estaban allí, ni el propio Diez sospechaban que esa sería su última función, y que ese festejo en cuero con la hinchada de Boca, haciendole gestos a los de River (última foto), también sería el último. “Tengo otro clásico en el lomo, y River hace un montón que no nos gana. Me parece que sigo hasta los 40”, fueron las palabras del Diego en una entrevista a la revista El Gráfico, en pleno festejo en su casa de Villa Devoto ese mismo sábado por la noche.

Maradona ya no era el mismo de siempre, aquél que hacía magia con sus pies. "Lento y previsible, fue uno menos a la hora de preocupar. Increíble pero real", "En este estado físico, Maradona no puede jugar" o “Lentificó cada ataque de su equipo que, bajo su pretendida conducción, fue una lágrima durante los 45 minutos iníciales […] Cuando salió, Boca vio la luz”, fueron algunas de las frases que se pudieron leer en los diarios del día siguiente.

A su bajo rendimiento en las canchas se le sumaba su alborotada vida en la que se peleaba con la dirigencia, faltaba a los entrenamientos y aparecía un día para decidir que jugaría el Superclásico. Por todo esto, ya se preveía que se estaban transitando los últimos pasos de su carrera, pero él siempre sorprendía con sus actos, y sus constantes vueltas al fútbol en los últimos tiempos desorientaban a cualquiera.

En su último ciclo en Boca (1995-‘97), en la que fue sólo una sombra de aquél gran jugador que supo ser, Maradona disputó 31 partidos y convirtió 7 goles.

Cuatro días después de aquél sábado, el 29 de octubre, anunciaría públicamente su retiro definitivo del fútbol, alegando que su decisión se debía al pedido de su padre, a quién días antes algunos medios lo habían dado por muerto. "Con todo el dolor del alma ha llegado el momento de anunciar mi retiro", fueron las palabras que marcaron el fin de una época, de una etapa en su vida (21 años como profesional), y la de gran parte de los argentinos.

El debut del Diez con la “16”

martes, 20 de octubre de 2009

Con la camiseta roja con una banda blanca número 16 de Argentinos Juniors adentro del pantalón, unos botines negros con tres rayitas, las medias dobladas a la altura de las canilleras y los rulos al viento que pasaban la nuca, debutaba Diego Maradona en Primera División, el 20 de octubre de 1976.
En la tarde soleada, primaveral, en Juan Agustín García y Boyacá (actual estadio Diego Armando Maradona), el equipo local recibía a Talleres de Córdoba. 7737 entradas fueron vendidas según datos oficiales, y no más, porque después todos dicen haber presenciado el nacimiento del astro del fútbol argentino. La televisión blanco y negro de ese entonces no transmitía el partido, y la última dictadura militar más sangrienta de la historia, que había nacido el mismo año, observaba de costado el acontecimiento.
El árbitro Roberto Maino daba el pitazo inicial y Diego estaba sentado en el banco de suplentes. El poderoso Talleres, de Luis Galván, Miguel Angel Oviedo, José Valencia y “el Hacha” Luis Ludueña, entre otros, llegaba con aspiraciones de lograr el campeonato, y se puso en ventaja a los 27 minutos de juego: luego de un desborde, Bocanelli tiró el centro atrás que Ludueña empujó a la red. Ese 1 a 0 parcial se convertirá en definitivo, pero el recuerdo de aquel partido recae en lo producido en la segunda parte del encuentro.
"Vaya, Diego, juegue como usted sabe. Y si puede, tire un caño", le ordenó el técnico Juan Carlos Montes, que en el vestuario había decidido sacar a Rubén Giacobetti para el ingreso del Pelusa. “Me reemplazo el mejor jugador del mundo. En aquel momento me dio muchísima bronca, pero hoy digo por suerte me tocó a mí”, recuerda el volante titular sustituido.
Si bien no consiguió cambiar el rumbo del partido y Argentinos se fue derrotado, el Cebollita deleitó con sus exquisiteces. En primer lugar, un caño, que actualmente no se tiene certeza si fue la primer pelota que tocó o no, pero lo que si está corroborado es que algunos dichosos ojos lo pudieron observar. “Maradona recibió de espaldas y cuando se dio vuelta me lo tiró. Traté de pararlo con mis brazos pero no pude”, cuenta Juan Cabrera, el volante de Talleres víctima de la magia de Diego. Luego, estrelló un remate en el travesaño al borde del área grande.
Finalizado el match, el pibe de Villa Fiorito atendía a la prensa y tiraba: “Dentro de diez días, el 30, cumplo 16 años”, haciendo alusión a que el sueño de la Primera se le había dado con 15 años, 11 meses y 20 días; y agregó: “Los nervios se me pasaron rápido, apenas entré en juego”. Después, se lamentaría haber perdido y se retiró del estadio camino a su nuevo departamento en Argerich 2746, Villa del Parque, que se lo habían alquilado unos días antes.
El periodista Héctor Onesime, de El Gráfico, calificó con 7 puntos a Maradona, igual que a la figura del partido Di Donato, y escribía: “Argentinos quedó sepultado en su incapacidad ofensiva. Ni siquiera la inclusión del sorprendente, habilidoso e inteligente ex cebollita alcanzó para resolver el problema”.
Hay dos antecedentes que subrayan que este suceso se podría haber producido antes. La oportunidad la había tenido el 14 de agosto de 1975, tras una huelga de futbolistas, Argentinos disputó un encuentro con juveniles frente a River, que se consagraba después de 18 años. Allí a Maradona, con 14 años, no había sido convocado. Fue alcanzapelotas y se dio el lujo de hacer jueguitos en el entretiempo. El entrenador Francisco Campana, a quien le habían sugerido poner al crack, no lo quiso quemar. Más tarde, Montes tenía pensado incluir a Diego al principio del torneo Nacional ´76, pero arrastraba una sanción, porque al final del campeonato de Séptima División fue expulsado por discutir un fallo arbitral y el debut debió seguir esperando.
Con el paso del tiempo, en la vida de Maradona vendrán Boca, Napoli y Barcelona, entre otros, sumado a “la Mano de Dios” y “el Barrilete Cósmico”, pero eso ya es otra historia para escribir en un libro, como lo hizo en “Yo soy el Diego”; además de narrar que el sueño al que aspiraba desde niño estaba cumplido, “Jugar un Mundial y ser campeón del mundo”.

Nunca le inicies juicio PENAL

sábado, 17 de octubre de 2009

Nunca sabremos si fue el mejor atajador de penales argentino de la historia, pero no caben dudas de que es el más recordado de todos. Un 17 de octubre de 1963, en la localidad bonaerense de Lima, nacía Sergio Javier Goycochea, quien hoy cumple 46 años.

Defensor de la valla albiceleste en los Mundiales de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, apareció en la Primera División el 28/08/1983, jugando para River Plate y ante Estudiantes de La Plata (2-2). Además, no podemos dejar de mencionar que su primer tiro desde los 12 pasos contenido fue el 18/10/1987 para el conjunto de Núñez, pero en un cotejo ante Rosario Central.

Vistió los colores de River entre 1983 y 1988, pasó por Millonarios de Colombia (1988-1990), Racing Club (1990-1991), Brest de Francia (1991), Cerro Porteño (1992), Olimpia de Paraguay (1992-1993), River nuevamente (1993-1994), Mandiyú (1994-1995), Internacional de Brasil (1995-1996), Vélez (1996-1997) y cerró su larga trayectoria en Newell´s (1997-1999).

Sus principales momentos de gloria deportiva se registraron en el marco del campeonato Mundial del ´90. Comenzó siendo suplente de Pumpido, pero una lesión de éste ante Unión Soviética le brindó la oportunidad de titularidad a Goyco. Fue pilar de aquel combinado nacional que alcanzó la final del torneo. Se lució en las definiciones por penales ante Yugoslavia (cuartos de final) e Italia (semifinal). Además, estuvo muy cerca de parar la pena máxima ejecutada por Brehme en el encuentro final, pero hubiera sido demasiado.

El Vasco, hoy convertido en periodista, ganó las Copas América de 1991 y 1993 con la Selección, Libertadores, Interamericana e Intercontinental con River, y títulos de liga con Vélez y Millonarios. Aunque que por otra parte, fue el arquero en aquel choque ante Colombia que culminó con un score bochornoso para Argentina (0-5), razón por la cual terminaría perdiendo la casaca número 1 a manos de Luis Islas en la cita Mundial del ´94.

El León de Old Trafford

viernes, 16 de octubre de 2009

En el partido revancha de la Copa Intercontinental de 1968, el 16 de octubre, Estudiantes de La Plata se consagró campeón ante Manchester United en Old Trafford, tras igualar en un gol. Con la observación de 65.000 espectadores, el equipo argentino, que se convirtió en el único extranjero que consiguió el título en tierra inglesa, tuvo además la particularidad de vestir en el primer tiempo con camiseta blanca, y en el segundo con otra con dos rayitas rojas.
A los 7 minutos de la primera etapa, Juan Ramón Verón recibió una falta, y luego del centro del tiro libre de Raúl Madero, la "Bruja" sería el encargado de poner en ventaja al León con un cabezazo. El periodista de Clarín Diego Lucero parafraseó: “Allá va Madero con su zurda mágica. Está cerca del córner. El doctor le aplica la escarpa a la globa con la precisión y la gracia de siempre. La guinda viene por altura, saltó Ribaudo y no alcanzó, pero atrás estaba la Bruja con su testa que castiga el cuero, y lo clava de derecha a izquierda, lejos de Stepney y cerca de la gloria.”
Más tarde, José Medina y George Best se fueron expulsados. Hasta que sobre el final del encuentro, 44 minutos, llegó el empate inglés de la mano de Morgan, que para los argentinos debió ser anulado por off side. Si de algo se temía por los jugadores “pincharratas”, era del arbitraje. En ese entonces, el partido en Sudamérica era dirigido por uno del mismo continente, y en Europa lo mismo. El paraguayo Hugo Sosa Miranda fue el encargado del partido de ida, mientras el yugoslavo Constantín Zecevic de la vuelta.
Si bien el equipo platense disponía de picos de alto rendimiento como la seguridad de su arquero y una sólida defensa, sumado a las estrellas de Carlos Bilardo, Madero y Verón, la coronación se debió al formidable juego en conjunto, que se originó desde la llegada de Osvaldo Zubeldía como entrenador en 1967. El comienzo de una serie de títulos que empezó con el Metropolitano 1967, que demostraría como el trabajo a largo plazo daría sus frutos más adelante.
Los equipos llegaban a la definición de esta Copa, después de ganarles a Palmeiras de Brasil y Benfica de Portugal, la Libertadores y la Champions League respectivamente. Anteriormente, el 25 de septiembre en la Bombonera, el Pincha había vencido al conjunto inglés por 1 a 0, con gol de Marcos Conigliaro (27’ PT) de cabeza, por lo que la igualdad le alcanzó para dar la vuelta olímpica.
De generación en generación, la Bruja le dejó la escoba a la Brujita Juan Sebastián, que intentará repetir la hazaña de su padre de 41 años atrás, cuando Estudiantes de La Plata comience a disputar el próximo 15 de diciembre en Emiratos Árabes, su primer partido del Mundial de Clubes de la FIFA, tras ganar la Libertadores de este año.

Las formaciones de aquel partido:
Manchester United: Stepney, Anthony Dunne, Foulkes, Brebban, Pat Crearand, David Saddler, Morgan, Brian Kidd, Bobby Charlton, Denis Law (Sartori), George Best. DT: Matt Bubys.
Estudiantes de La Plata: Alberto Poletti, Oscar Malbernat, Ramón Aguirre Suárez, José Medina, Carlos Bilardo, Carlos Pachamé, Raúl Horacio Madero, Felipe Ribaudo (Juan Echecopar), Marcos Conigliaro, Néstor Togneri, Juan Ramón Verón. DT: Osvaldo Juan Zubeldía.

Estilo Bohemio

lunes, 12 de octubre de 2009

Los clubes de fútbol constituyen instituciones que reúnen y apasionan a miles de fanáticos que comparten el sentimiento de amor hacia un determinado equipo. Dicha situación convierte al club en un familiar más para cada simpatizante. Es por eso que hoy los bohemios están de fiesta festejando el 105º aniversario de la fundación del Club Atlético Atlanta.

En el barrio de Montserrat se juntó un grupo de adolescentes que tenían la intención de conformar un equipo y darle nombre. Con la presencia de Héctor Franco, Trifón Piaggio, Juan Escribano, Benigno Larissa, entre otros, el 12 de octubre de 1904 ocurrió esa primera cita en la casa de Alsina 1119, donde los muchachos comenzaron a darle forma a su proyecto.

Rápidamente se optó por el nombre Atlanta en homenaje a un barco que se hallaba amarrado en el puerto de Buenos Aires. Es totalmente falsa la versión de que el mote salió de un desastre natural que hubo en la ciudad homónima de Estados Unidos. También se tomaron, sin demasiado tiempo para las discusiones, los colores azul y amarillo que luce el equipo desde su nacimiento -se dice que la idea surgió por la cantidad toldos de los comercios de la ciudad con esa combinación-.

Tras tener sus canchas en Floresta, Parque Chacabuco y Caballito, y luego de mudar su sede social por el Centro, Palermo, Congreso y Once, Atlanta consiguió en 1922 el predio definitivo de Villa Crespo -Humboldt, a pocos metros de Corrientes-, el barrio que lo identifica. Además, claro está, se ganó el apodo de bohemios justamente por las interminables peregrinaciones que vivió el club.

Hoy en la Primera B Metropolitana (3ra división del fútbol argentino), registra en su historial 5 ascensos (1948 a Primera A, 1956 a Primera A, 1983 a Primera A, 1989/1990 a Nacional B y 1994/1995 a Nacional B) y 6 descensos (1947 a Primera B, 1952 a Primera B, 1979 a Primera B, 1985 a Primera B, 1990/1991 a Primera B y 1998/1999 a Primera B).

El caballero inglés: Bobby Charlton

domingo, 11 de octubre de 2009

En una pequeña ciudad minera de Inglaterra llamada Ashington nacía, el 11 de octubre de 1937, Robert Charlton, quien luego sería conocido mundialmente en el ambiente del fútbol como Sir Bobby Charlton.

Con aspecto desgarbado, fue dueño de una técnica exquisita que comenzó a destacar en el East Northumberland Schools, donde fue descubierto por el entonces entrenador del Manchester United, Matt Busby, que le ofreció sumarse a las filas de los diablos rojos en 1953.

Luego de 3 años en las categorías interiores del United, Bobby Charlton debutó en primera división con una actuación fantastica y dos goles. Fue en octubre de ese año y el rival resultó, curiosamente, el Charlton Athletic, que perdió 4 a 2. Finalmente, esa liga la conquistó el Manchester con una destacada actuación de Bobby jugando como medicampista izquierdo.

Casi dos años después, el 6 de febrero de 1958, Charlton fue protagonista y sobreviviente del accidente aéreo que involucró al Manchester United al regreso de un partido por Copa de Europa ante el Estrella Roja de Belgrado. Aquel día fallecieron 23 personas entre futbolistas, periodistas, entre otros. Al respecto, Sir Bobby escribió en sus memorias: "A veces el recuerdos de aquello es más liviano, como una pequeña raya en una cuadro soleado, pero a veces me agarra una terrible melancolía y tristeza".

La reconstrucción del Manchester giró en torno a él y agregó a dos laderos de lujo: George Best y Denis Law. Aunque recién dio frutos en 1965 cuando volvieron a ganar la liga. Un año después, Charlton conseguía el título más grande del fútbol con la Selección, la Copa Mundial de Inglaterra 1966, único laurel mundial de la historia inglesa. Con el equipo nacional Bobby disputó 4 mundiales (1958,1962,1966 y 1970).

Su último gran logro fue la Copa de Europa de 1968, ante el Benfica portugués. A partir de allí su nivel comenzó a decaer pero no así su condición de ídolo. Se retiró del Manchester en 1973 para pasar a ser jugador-manager del Preston North End, de la tercera división, donde permaneció un año para luego hacer lo propio con el Waterford United Football Club, un equipo regional irlandés que finalmente marcó el fin de su carrera profesional repleta de gloria.
Años después, y luego de ganar el premio a mejor jugador europeo en 1966, Charlton recibió el orden del mérito de la FIFA, en 1984, y diez años más tarde, la reina Isabel II lo nombró Sir.


De “Burru” no tiene nada

viernes, 9 de octubre de 2009

En la ciudad entrerriana de Gualeguay, el 9 de octubre de 1962, nació un volante ofensivo de gran manejo de la pelota y movilidad, capaz de jugar en cualquiera de los puestos de ataque, y excelente generador de juego; Jorge Luis Burruchaga fue anotado en su documento de identidad.
Se inició en Arsenal de Sarandí (1979-81), y tras un destacado desempeño en una selección juvenil, fue transferido a Independiente (1982-85). El 12 de febrero de 1982 debutó en Primera División, en un triunfo 4 a 1 a Estudiantes de Santiago del Estero. Nito Veiga, entrenador, se decidió por él para reemplazar a Ricardo Bochini, quien estaba de licencia. Luego de ello, se ganó la titularidad en lugar de Oscar Ortiz. En ese lapso, logró el Campeonato Metropolitano 1983, y las Copas Libertadores e Intercontinental 1984 con el club de Avellaneda.
Después le tocó emigrar a Europa, y Nantes de Francia (1985-92) fue testigo de su potencial, aunque la continuidad de lesiones en la rodilla no lo ayudaron. Sin embargo, se ganó el Trofeo al Mejor Jugador Extranjero de la Liga 1985-86. En el mismo país, tuvo un breve paso por Valenciennes (1992-93), pero fue condenado por aceptar un soborno del Olympique de Marsella, lo que le provocó una suspensión de alrededor de un año.
De vuelta a Independiente (1995-98), se alzó con la Recopa Sudamericana y Supercopa en 1995, hasta su retiro el 10 de abril de 1998, tras quedarse con su pase libre.
Recordado por su paso en la Selección (1983-90), era uno de los pilares del esquema de Carlos Bilardo en el equipo que se coronó campeón del Mundial de México 1986 y subcampeón en Italia 1990.
La precisión para rematar tiros libres, causó que convierta buenos goles, además de otros de gran importancia. Como en las finales de las copas internacionales de 1984, a Gremio y a Liverpool, ambas ganadas 1 a 0; sumado al tercer gol que le dio el triunfo definitivo de Argentina frente a Alemania (3-2), en el desenlace de México 1986 (foto).
En Independiente anotó 72 goles en 236 partidos, en tanto con la albiceleste sumó 13 gritos en 59 encuentros. En Francia, 150 juegos y 37 conversiones.En 1999 inició su carrera de director técnico en Defensa y Justicia (Nacional B), entre otros equipos que dirigió posteriormente; Los Andes (Nacional B), Estudiantes de La Plata, Independiente y Banfield. Su mayor logro como entrenador lo consiguió en su primer paso por Arsenal, cuando obtuvo el ascenso en 2002 a Primera División, actual equipo que volvió a conducir desde este año.

El lujo de las tribunas de cemento

martes, 6 de octubre de 2009

La derrota ante Independiente por 1 a 0, con gol de Arsenio Erico, no amargó al público que estaba preparado para la ocasión; la inauguración del actual estadio de cemento de Banfield, en las calles Peña y Arenales, el 6 de octubre de 1940.
En 1938, Florencio Solá había asumido como presidente de un club que estaba al borde de la desaparición, pero gracias a su gestión y la incorporación de grandes jugadores (Eduardo Silvera, Rafael Sanz , Alfredo De Terán, Juan Bautista Busuzzo, Armando Farro, entre otros) logró llevar al equipo a la Primera División. Esta causa provocó que la cancha deba constar con capacidad para 20.000 personas, tal como lo disponía la Asociación de Fútbol Argentino en esa instancia. Además, de tener boleterías y baños.
La construcción de dos tribunas sobre Arenales y otra sobre Eliseo Mauriño, sumadas a las refacciones del mismo, costaron 100.000 pesos de la época. De esta forma, se había convertido en el primer club de los denominados “chicos” en albergar a sus simpatizantes en gradas de cemento, mientras que no todos los “grandes” disponían de dicha infraestructura. El árbitro Bartolomé Macías fue un espectador de lujo de la oba ya consumada, que significó la recaudación de 14.400 pesos después del encuentro.
Conjuntamente con el ascenso, también se originó el apodo del club; El Taladro, que fue bautizado por el diario El Pampero tras la campaña, pero eso ya es otra historia.
En la actualidad el estadio Florencio Solá cuenta con una tribuna más sobre la calle Granaderos, realizada en 1954, y otra lindera a Gallo, que completan el perímetro. Últimamente, en 2007, se realizaron mejoras para ampliar la capacidad de espectadores (34.551), iluminación, plateas, palcos vip, vestuarios y cabinas de transmisión para los medios masivos de comunicación, alrededor de los 102 por 66 metros del campo de juego.

El cometa de Ámsterdam llegaba a Italia

lunes, 5 de octubre de 2009


Hace exactamente 80 años, el 5 de octubre de 1929, debutaba en la Juventus, ante el Nápoles, Raimundo “Mumo” Orsi. Uno de los mejores wing argentinos de la era amateur, de gran velocidad y potente remate, quien tuvo quizás uno de sus mayores rendimientos en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, en el que fue apodado “El cometa de Ámsterdam”. Brillante actuación que le abrió las puertas a Europa.


“Mumo” nació el 2 de diciembre de 1901 en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Sus primeros pasos oficiales en el fútbol los dio a los 19 años, en 1920 en el Club Atlético Independiente donde inventó la diagonal y le cambió la cara al ya olvidado oficio de wing. Allí obtuvo dos campeonatos de Primera División de Argentina, en 1922 y 1926, y tres ediciones de la Copa Competencia (1924, 1925 y 1926). Se convirtió en uno de los primeros exponentes del éxodo de futbolistas argentinos a Europa, cuando a fines de 1928 fue contratado por la Juventus de Italia, dónde debutaría aproximadamente un año después y se quedaría hasta 1935. Con el equipo italiano ganó cinco Scudettos consecutivos (1930-31, 1931-32, 1932-33, 1933-34, 1934-35). Luego volvió a Independiente en 1935. Al año siguiente tuvo un breve paso por Boca Juniors, en 1937 por Platense y en 1938 en Almagro. En el exterior, aunque no en el Viejo Continente, decidió terminar su carrera: en 1938 formó parte de Peñarol de Uruguay, con quién ganó el campeonato uruguayo de ese año; y finalmente pasó por el Flamengo de Brasil, con quién también llegó a la cima al obtener el Campeonato Carioca de 1939.

Tuvo su participación en la Selección argentina con la que ganó la Copa América de 1927, también obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, en los que tuvo un gran desempeño, y subcampeón en el Mundial de Uruguay 1930 (en ambas oportunidades fueron derrotados en la final por Uruguay).

A partir de su importante actuación los Juegos Olímpicos, Italia comenzó a contratar jugadores oriundos (de origen o ascendencia italiana), quienes según el reglamento de ese tiempo podían jugar por el país de sus ancestros. Así “El Cometa de Ámsterdam” se nacionalizó italiano. Para la Selección italiana jugó 35 partidos y se convirtió en el futbolista que más encuentros internacionales disputó para el equipo nacional de un país del cual no era nativo. Con ese seleccionado obtuvo la Copa del Mundo de 1934 (fue autor de un gol en la final y figura del certamen), y dos Copas internacionales, Dr. Gerö de 1930 y 1935.

Luego de su retiro fie entrenador de pequeños clubes argentinos, con los que obtuvo nuevos logros.

Hombre de tango, excelente violinista, a los 16 años integró un trío con Carlos Marcucci en el fueye y Ángel Riverol en guitarra. Falleció en Santiago de Chile el 6 de abril de 1986.

El gol a los campeones olímpicos

viernes, 2 de octubre de 2009

El ejecutante efectúa el córner, dándole una determinada comba a la pelota, que la hace culminar adentro del arco sin antes ser tocada por ningún otro jugador. Eso es el gol olímpico, que nacía hace 95 años cuando el puntero izquierdo Cesáreo Onzari, a los 15 minutos del primer tiempo ponía en ventaja a la Selección Argentina frente a su par uruguayo. En la cancha de Sportivo Barracas (Uriarte y Luzuriaga) y ante la vista de más de 30.000 espectadores.
Por haber sido realizado frente a los campeones olímpicos de París 1924, se lo comenzó a denominar “gol olímpico” a cada tanto que se convertía de dicha manera. Se lo conoció de este modo instantáneamente en toda América y en algunos países europeos.

El partido correspondió a una serie amistosa, ida y vuelta. En Montevideo empataron 1 a 1 el 21 de septiembre, mientras que la revancha a disputarse el 28 del corriente mes, se debió suspender: superaron la capacidad de 40.000 personas de la que disponía el estadio, y con mucha cantidad de gente alrededor del campo de juego, el árbitro uruguayo Ricardo Vallarino tomó la determinación a los 4 minutos de comenzado el juego por los incidentes que se provocaron.
Se reorganizó la revancha, y la prevención tomada por la Asociación Argentina fue colocar un alambrado, que aquel día también pasaría a la historia porque se lo bautizó como el “alambrado olímpico”. Aunque en Argentina como en Uruguay ya había varios estadios con el vallado alrededor.
Pero no sólo desde lo deportivo hubo primicias, sino también en cuanto a comunicación; Horacio Martínez Seeber y Atilio Casime (diario Crítica) relataron el match para LOR Radio Argentina, sobre una tarima ubicada arriba de los vestuarios. Quien no se perdió la delicia de gol fue Carlos Gardel, que dijo presente.
En cuanto al desenlace del pleito, fue 2 a 1. Pedro Cea había igualado el partido a los 29 minutos, hasta que a los 8 del complemento, Domingo Tarasconi le daría el triunfo al conjunto argentino. Igualmente, a 4 minutos del final, hubo incidentes con el público y Uruguay abandonó.
La regla de que se convalidaran goles directos desde un córner era nueva en esa época; la International Board la había aprobado el 14 de junio de 1924, ya que anteriormente debía tocar en otro jugador antes de ingresar al arco.
Si bien hubo un antecedente anterior de esta especie de conversiones, Billy Alston anotó en la Segunda División de Escocia el 21 de agosto, el delantero de Huracán fue quien quedó en el recuerdo por la maravilla. Cesáreo Onzari fue cuatro veces campeón con el Globo (1921, 1922, 1925 y 1928) y vistió 15 veces la camiseta de la Selección (4 goles). A los 60 años, falleció el 7 de enero de 1964.

¿Y quién es este George?

jueves, 1 de octubre de 2009


Un 1 de Octubre pero de 1966 hace ya 43 años nació quien quizás fue uno de los mejores futbolistas africanos de todos los tiempos, George Weah. Debido a sus increíbles dotes para jugar al fútbol debutó siendo muy pequeño en el campeonato de su país Liberia. Después de jugar en varios equipos de su país natal y de Camerún, en 1988 con 22 años de edad, empezaría su periplo por Europa, yendo desde Francia hasta Inglaterra.
Sus primeros pasos en el viejo continente los dio en el AS Mónaco francés donde consiguió el título de la Copa de Francia en 1991. Un año más tarde pasaría al Germain, con el que ganó la Copa nuevamente en 1993 y una Ligue 1 en 1994 galardón que le daba la posibilidad de disputar la Champions League del año siguiente. Fue ahí donde después de unas descollantes actuaciones fue fichado por el AC Milán, por casi de 1.250 millones de pesetas. Con este equipo ganó varios scudettos, el último de ellos en 1998-99. También condecorado tres veces con el Balón de Oro africano 1989, 1994 y 1995, una vez el Balón de Oro europeo en 1995, año en el que también fue elegido por la FIFA el mejor futbolista del mundo. Se mantuvo en el elenco rossonero hasta 2000, año en que fichó por el Chelsea F.C. inglés. Luego pasó al Manchester City, y de ahí volvió a Francia. El Olympique de Marsella sería su último equipo en Europa. Después de jugar en el Al Jazira, de los Emiratos Árabes Unidos, se retiró de la actividad en 2003.
Weah era un delantero excepcional. Se puede decir que fue el delantero precursor de una rara habis en el mundo del fútbol, atacantes corpulentos con una notoria habilidad con la pelota en los pies, habilidad que más tarde quedaría encumbrada con la llegada de Ronaldo. Su potencia y movilidad se conjugaban perfectamente con una gran técnica individual. Era un delantero centro que no se quedaba estático por lo que contaba con una gran llegada al gol, era un jugador casi infalible en el 1 contra 1 con el arquero.
En 2005 hizo una incursión en el mundo de la política al presentarse como candidato a la presidencia de su país, pero fue derrotado en los comicios por Ellen Johnson-Sirleaf. A pesar de ello, Weah es considerado en su país como un ídolo, y los numerosos actos y ayudas de carácter benéfico que ofrece a su Liberia natal, demuestran que es un grande tanto dentro como fuera del campo de juego.

El último Emperador Romano

domingo, 27 de septiembre de 2009


Puede hacerse pasar por gladiador de la Roma imperialista, por la lucha y la entrega que da en cada partido pero sin dudas es el Cesar, aquel que elige quien vive o muere, quien gana o pierde, con el simple movimiento de su dedo pulgar, o como es la característica de Francesco Totti lo decide con un zapatazo. Jugó toda su vida defendiendo la camiseta del equipo capitalino, y además es el máximo goleador de la historia con 234 goles. Todo un emblema en la Roma, lo que dice Totti se hace.

Il Capitano comenzó su amorío con el equipo de la loba en 1989 cuando su madre le dijo que no a una propuesta del AC Milan por que no quería que su futuro crack se vaya a vivir a otra ciudad.
Luego de esto, Francesco entró a las inferiores de la Roma y se quedó hasta el día de hoy. Si bien esta hace 20 años en el club sólo pudo ganar un Scudetto en la temporada 2000-2001, que derivaría en la obtención de la Supercopa de Italia en el 2001. Fue nombrado 4veces como el mejor jugador de su país y logró ser el capocannioneri en una ocasión. Además. en la temporada 07-08 fue bota de plata en Europa.

Al mismo tiempo que fue y es ídolo en su club nunca pudo ser un indiscutido en la selección italiana. Al igual que otro grande del fútbol tano, Alessandro Del Piero, fue bastante resistido por varios de los entrenadores que pasaron por la Azzurri, fue así como después de haber sido campeón en Alemania 2006, arreglo de común acuerdo con el técnico de turno, Roberto Donadoni, que se retiraría de la selección para siempre.

Ya en el ocaso de su carrera, cumpliendo hoy sus 33 primaveras, es acosado por las lesiones que sufrió en el pasado, tobillo y rodilla, que no le permiten jugar la cantidad de partidos que querría. Como insinúa el tatuaje del gladiador romano que lleva en uno de sus hombros, este crack esta destinado a ser una leyenda en la capital italiana, y como dice el título quizás el último gran emperador que vio Roma.

La palomita de la Boina Fantasma

sábado, 26 de septiembre de 2009

El 26 de septiembre de 1943, Boca Juniors recibía a River Plate, donde se jugaba más que un superclásico en la rica historia de estos dos equipos; ambos llegaban líderes del torneo.

Arrancó ganando el club millonario con gol de Félix Loustau, pero luego llegarían los dos goles de Severino Varela para el triunfo del Xeneixe, que fue lo que quedó en la memoria del ambiente futbolístico.

El primero, a los 25´ PT, se originó con un desborde de Carlos “Lucho” Sosa, quien tiró un centro al medio, superó a Pío Corcuera y Ricardo Vaghi, y Varela conectó de cabeza con una espectacular palomita (foto de abajo). Allí surgió el apodo de la Boina Fantasma, aunque algunos se animaron a calificarlo como “el golazo del misterio”. Después, a los 3´ ST, anotó el que le dio la diferencia definitiva en el encuentro, pero la ovación se la había llevado por la primer aparición.


Esa tarde estiró la marca de goles anotados a la Máquina de River (llegaba a tres), porque ya lo había hecho en mayo cuando su equipo cayó 3 a 1. En total fueron 5 goles en 6 partidos a los de Nuñez. A lo largo de su trayectoria, convirtió 46 tantos en 74 partidos en Boca, y se destacó por patear penales (marcó los 14 que intentó), entre otras estadísticas.

Al finalizar el campeonato de 1943, Boca se consagraría campeón, por lo que significó de gran importancia haberle ganado al otro puntero del torneo. Varela también consiguió con el conjunto de la Ribera el título de 1944, sumado a cuatro Nacionales de Uruguay (1935, 1936, 1937, 1938).

El delantero nacido el 14 de septiembre de 1913 en Montevideo, vistió las camisetas de River (1932-1935) y Peñarol (1935-1942), ambos equipos charrúas; hasta que llegó a la Argentina para jugar en Boca (1943-1945). Luego volvería al conjunto "carbonero" durante 1946 y 1947 para retirarse. Falleció a los 81 años el 29 de julio de 1995.

Nacía "El pibe de (azul y...) Oro"

viernes, 25 de septiembre de 2009

Hace 94 años, el 25 de septiembre de 1915, nacía en Bahía Blanca uno de los grandes ídolos boquenses, Ernesto Lazzatti “El pibe de oro”. Un "centre-half" inteligente, con calidad y colocación, que aunque no era muy hábil, poseía una gran capacidad para distribuir la pelota en el momento indicado y hacerla rendir al máximo, que lo convirtió en una figura del futbol argentino. También dejó su huella en el otro margen del Río de la Plata, en su paso por Danubio de Uruguay. Amante del juego limpio, en sus 16 años como futbolista profesional nunca fue expulsado ni amonestado.

Sus primeros pasos en el fútbol los dio en el club Puerto Comercial de Ingeniero White, dónde tuvo un gran desempeñó que le dio la posibilidad de obtener una prueba en el club “Xeneize” a los 18 años. Quedó contratado para jugar en la reserva, en la que jugó dos partidos y en abril de 1934 debutó en la “Primera” contra Chacarita Juniors. Boca ganó 3 a 2 con una gran actuación del debutante, quién fue apodado por la hinchada como “El pibe de oro”. En el club de la Ribera se quedó 14 temporadas, conformando el medio campo con Enrique Vernieres y Arico Suárez como laderos, luego con Arcadio López y General Viana y finalmente con Carlos Sosa y Natalio Pescia, la más recordada. Se consagró campeón desde su primer año en 1934 y también al año siguiente en 1935, en 1940, 1943 y 1944. Solía tener particulares enfrentamientos con “La Maquina” de River Plate, y fue justamente ante este equipo con quién disputó su último partido en Boca en 1947, a los 32 años. Ese día completó 351 partidos y 6 goles defendiendo la “azul y oro”. Con el pase libre en su poder siguió el consejo de su ex compañero Severino Varela, y cruzó "el charco" para formar parte del Danubio de Montevideo porque quería jugar en el extranjero. Allí estuvo dos años y ya retirado regresó al club de La Boca pero como técnico. Tuvo un breve paso en 1950 y luego en 1954 consiguió un nuevo campeonato para la institución y nunca más volvió a dirigir.

Tuvo su oportunidad también en la Selección argentina con la que disputó el Campeonato Sudamericano de 1937 y también logró el título.

Ya alejado del protagonismo en las canchas incursionó en el periodismo: fue comentarista de fútbol en la década del sesenta, escribió para El Gráfico y participó del programa de televisión Deporte con opinión, que se transmitía por el viejo canal 7. Luego se dedicó al cuidado de su agencia de autos en Temperley Murió el 30 de diciembre de 1988 producto del mal de Alzheimer, a los 73 años.

Viva O Gordo

martes, 22 de septiembre de 2009


El 22 de septiembre de 1976 nació en alguna de las favelas de Rió de Janeiro, Brasil, Luiz Nazario da Lima. Un chico al cual se le veían condiciones para llegar a ser jugador de fútbol pero que nunca pensaron llegaría a ser tan grande, o mejor dicho, tan gordo en cuanto a títulos y marcas personales se trata. Ese niño no es nada más y nada menos que Ronaldo, uno de los mejores delanteros de la historia, que hoy cumple 33 primaveras.
O fenómeno, como es conocido a partir de su llegada a Europa en las filas del PSV holandés, Jugó cuatro mundiales para la Verdeamarela (1994, 98 y 2002, 2006) convirtiéndose en el último de ellos, disputado en Alemania, en el máximo goleador de los mundiales superando a Gerd Múller al conquistar 15 goles. Además, fue campeón en Estados Unidos 1994, con 17 años no disputó ningún encuentro, y Corea-Japón 02.
Mientras que consiguió el subcampeonato en Francia 98, tras una fatídica final en la que se lo vio vomitar ya que jugó enfermo frente a la selección francesa de Zidane. Es también el segundo máximo artillero de la historia de la Canarinha detrás de O Rey, Pele, con 62 goles.
A modo de clubes se puede decir que es un trotamundos de primer nivel, ya que vistió las camisetas del Cruzeiro y Corinthians, PSV, en Holanda, El Barcelona y Real Madrid en España e Inter y Milán en Italia. En su palmarés cuenta con 2 balones de oro, 3 veces fue nombrado FIFA world player, ganó la Copa Intercontinental con el Madrid.
Sin embargo, por más de haber echo muchos goles en todos los equipos que jugó y haber sido figura en la mayoría, la carrera de R9 se encontraría en el medio con muchas lesiones que lo marginarían de las canchas por mucho tiempo. En el Neroazzurri, se rompió la rodilla en dos oportunidades y en el Milán una, motivo por el cual nunca pudo volver a tener ese físico privilegiado que mostraba y recibió el mote de Gordo. Este apodo le trajo muchos disgustos, ya que paso a ser muy cuestionado tanto por periodistas como por los fans, y lo llevo a decir una frase que lo define como el crack que es: "Yo estoy muy delgado y muy guapo cuando consigo algún gol, y feo y gordo cuando no lo hago".

El día que se daba a luz a “La Máquina”

lunes, 21 de septiembre de 2009

En un partido contra Independiente por el Torneo de Primera División, el 21 de septiembre de 1941 River Plate visitó Avellaneda con una delantera que iba a quedar en la historia del fútbol argentino; Juan Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna y Aristóbulo Deambrosi, aunque después Félix Loustau reemplazaría a este último, figuraron en el once inicial.
El encuentro finalizó 4 a 0, con tres tantos de Pedernera y uno de Muñoz, pero lo anecdótico fue que se había puesto en la cancha y era el debut oficial de “La Máquina”, una serie de estrellas que comenzaban a vislumbrar al público futbolero, de la mano de entrenadores como Renato Cesarini y Carlos Peucelle.
El reconocido periodista deportivo Ricardo Lorenzo “Borocotó” Rodríguez fue quien se encargó de bautizarlos con este nombre, porque también se los conocía como los “Caballeros de la Angustia”, debido a que tocaban de un lado para el otro la pelota, sin convertir goles rápidamente en el arco rival, y esperando hasta los últimos instantes del partido para hacerlo. “No nos desesperábamos, sino que nos divertíamos jugando”, remarcó hace poco tiempo Juan Carlos Muñoz, el único que aún puede contar su experiencia.
Si bien los cinco delanteros estuvieron juntos en el campo de juego en sólo 18 encuentros (11 ganados, 5 empates y 2 derrotas) y convirtieron 38 goles, se los recuerda por el notable y vistoso juego que desempeñaban dentro de los estadios.
Los formidables desbordes de Muñoz; la técnica para generar juego y el gran cabezazo del “Charro” Moreno; los magníficos pases en profundidad y voz de mando de Pedernera; las gambetas y la velocidad de Loustau; y la capacidad de gol de un típico “9” de la que disponía Labruna (gol a Racing en 1942), conformaban el quinteto más recordado de la historia del fútbol argentino que brilló en la década del ´40.River, con estos jugadores, se consagró campeón en 1941, 1942 y 1945, además de ocupar la segunda posición en 1943 y 1944.

El estadio milanés con crisis de identidad

sábado, 19 de septiembre de 2009

Cuando Giuseppe Meazza, mítico delantero italiano que ganó dos Mundiales (1934-1938) y vistió la camiseta del Inter y el Milan, se retiró del deporte más universal del mundo, jamás pensó que su nombre traería discusiones entre los milaneses.


Inaugurado oficialmente el 19 de septiembre de 1926 con la victoria 6-3 del Inter sobre el Milan bajo el nombre de "Stadio Comunale", sería utilizado por ambos clubes con una curiosa particularidad acrecentada a partir de 1980.

Si bien desde su inauguración el nombre oficial era el de Estadio Comunal, la ubicación del mismo en el distrito de San Siro motivó que informalmente se lo llamara de esa manera. Durante años fue nombrado de ambas formas hasta que el 3 de marzo de 1980, casi un año después de su muerte, el estadio fue rebautizado como Giuseppe Meazza, en recuerdo del paso del jugador por ambos clubes.

Sin embargo la decisión de cambiar el nombre, que fue aceptada felizmente por los interistas, no cayó del todo bien en los fanáticos rossoneros, al punto de que casi 30 años después el coloso de Milán tiene una crisis de identidad: los fanáticos del Milan lo llaman San Siro y los neroazurri, Giuseppe Meazza.

Lejos de las discusiones de la ciudad, el gigante es uno de los estadios con más calificaciones del mundo FIFA y ha recibido a lo largo de su historia partidos de Copas del Mundo (1934 y 1990), finales de Liga de Campeones, entre otros.


Con el corazón interista o rossonero, este estadio perteneciente al municipio de Milán, con participación de ambos clubes, sigue más vigente que nunca y pretende ampliar sus actuales 85.000 localidades para recibir la final de la Liga de Campeones de 2015.

Campeón inédito en el fútbol argentino

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Con gran fútbol exhibido, Huracán se coronaba campeón del Metropolitano de 1973, lo que significaba el primer y único título del profesionalismo hasta la actualidad, el 16 de septiembre. Cuando faltaban dos fechas para la finalización del torneo, la derrota 2 a 1 (gol de Larrosa de penal a los 40’ ST ) como local frente a Gimnasia y Esgrima La Plata no frenó la vuelta olímpica, ya que su perseguidor Boca Juniors, también por el mismo resultado, caía contra Vélez en Liniers la misma tarde.
Los nombres del once inicial, con los que el conjunto de Parque Patricios desarrolló el torneo, con el tiempo saldrían de memoria para los hinchas del club y amantes del buen fútbol: Héctor Roganti; Nelson Chabay, Daniel Buglione, Alfio Basile, Jorge Carrascosa; Miguel Brindisi, Francisco Russo, Carlos Babington; René Houseman, Roque Avallay y Omar Larrosa.
Si bien, el día de la consagración, debido a convocatorias a la Selección Argentina, jugaron Carlos Leone por Brindisi, Eduardo Quiroga (sustituido por Angel Tolisano) por Babington y Francisco Del Valle (José Scalise) por Avallay, además de Eduardo Cantú por Buglione por otros motivos.
El goleador del Globo fue Larrosa (15), y lo siguieron Brindisi (12), Avallay (11), y Houseman (10), aunque no pudieron alcanzar los 17 gritos de Oscar Mas, Hugo Curione e Ignacio Peña. Además, Roganti, Carrascosa y Larrosa tuvieron asistencia perfecta con 32 partidos disputados, mientras Chabay faltó a uno.
Entre los más espectaculares triunfos, se registró una victoria 5 a 0 a Racing, máxima goleada histórica de Huracán a un equipo de los denominados “grandes”; otra de igual marcador frente a Rosario Central en Arroyito, donde los jugadores se fueron aplaudidos por el público rival; y un 6 a 1 como local a Argentinos Juniors.
La deuda habrá sido no poder ganarle ninguno de los dos encuentros a su clásico rival, San Lorenzo, además de River Plate, Boca Juniors y Gimnasia y Esgrima La Plata, a los que tampoco superó a lo largo del campeonato. Justamente, se despidió del torneo igualando en dos tantos frente al Xeneixe, y una fecha antes, cayó en Liniers frente al Cuervo. La citación de algunos jugadores del plantel a la Selección, fue la causante de que disminuyera demasiado el nivel de juego del equipo de César Luis Menotti, y provocó que el Globo sólo ganara un encuentro de los 7 disputados en el desenlace del torneo, a Independiente 1 a 0.
La campaña registró 19 partidos ganados, 8 empates y 5 derrotas, con 62 goles a favor y 30 en contra. En la primera rueda de 16 juegos, convirtió la formidable marca de 46 tantos, y en la segunda ronda, tras no contar con algunos de sus delanteros y volantes creativos, perdió esa capacidad goleadora pero supo refugiarse en una defensa sólida; sólo 10 aciertos de los adversarios.

Fallecía el trotamundos brasileño

martes, 15 de septiembre de 2009

Hace 14 años, el 15 de septiembre de 1995, fallecía el volante brasileño José Guimaraes “Dirceu”, en Río de Janeiro a causa de accidente automovilístico. Conocido como un trotamundos del fútbol por haber pasado por diversos clubes de Brasil, México, España, Italia y Turquía, y dejar un buen recuerdo en la gran mayoría, defendió los colores de Atlético de Madrid, entre otros. Durante 25 años de carrera, casi no recibió amonestaciones, amante del juego limpio y con buen pie, era un gran lanzador de tiros libres y corners por su potencia y precisión. Fue uno de los primeros jugadores al que se lo identificó con la dorsal 10 por su gran visión del juego.

Guimaraes nació el 15 de junio de 1952 en Curitiba, Brasil. En 1970 debutó en el Corotiba –ganó el Campeonato Paranaense 1971 y 72-; luego pasó al Botafogo (‘73-‘76), Fluminense (’76) – conquistó el Campeonato Carioca 1976 y fue nombrado “crack” del año-, Vasco de Gama (‘77-78) –obtuvo el Campeonato Carioca 1977-, América de México (‘78-79) y Atlético de Madrid (‘79-‘82). Para los “Colchoneros” ha sido uno de los jugadores mas grandes de su historia a pesar de no haber ganado ningún título allí. Pero sí por haber militado para el Atlético en uno de los mejores momentos de su carrera y de los peores del club. En 1982 continuó su carrera en Italia y pasó por varios equipos: Hellas Verona FC (‘82-‘83), SSC Nápoles (‘83-‘84), Ascoli Calcio (’84-’85), Como Calcio (’85-’86) y US Avellino (’86-’87). Posteriormente volvió a Brasil al Vasco da Gama (‘88) –se adjudicó el Campeonato Carioca 1988-; ese mismo año pasó por Estados Unidos, Miami Sharks. Continuó en el equipo brasileño Bangu AC (’89-‘90), ASC Ebolitana de Italia (’90-’91) y Benevento Calcio del mismo país (’92). Antes de terminar su carrera pasó por el futbol turco: MKE Ankaragücü (’93-’94). Finalmente se retiró en Atlético Yucatán de México en 1995.

Dirceu dejó su huella también en la Selección brasileña: participó de los Mundiales de Alemania ’74 (cuarto puesto), Argentina ’78 (tercer lugar) y España ’82 (segunda ronda). Además estuvo preseleccionado para el Mundial de México ‘86, pero una lesión le impidió participar. Su máximo nivel lo alcanzó en la Copa Mundial ’78, en la que fue incluido en el “once ideal” del torneo. También participó de los Juegos Olímpicos de Múnich ’72 y fue considerado uno de los mejores jugadores de la competición. La camiseta nacional la vistió en 44 oportunidades.

A los 43 años, pocos meses después de su retiro, el volante brasileño se sumó a la lista de los futbolistas fallecidos en accidentes automovilísticos, como el español Juan Gómez (Juanito), el inglés Laurie Cunningham, el polaco Kazimierz Deyna y el italiano Gaetano Scirea.

Cholo es un ganador

domingo, 13 de septiembre de 2009

Con 17 años de edad, el 13 de septiembre de 1987, Diego Pablo Simeone debutó en la Primera División del fútbol argentino e inició lo que sería una carrera brillante y exitosa.
En su primer partido defendió la camiseta de Vélez Sársfield, que aquel día perdió 2-1 ante Gimnasia (LP).

Estereotipo de jugador líder, con voz de mando, extenso recorrido en la cancha y de los que sudaban la camiseta, integró el plantel de la Selección nacional teniendo apenas 18 años. Aunque no fue convocado para el Mundial de 1990, sí estuvo presente en Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Corea-Japón 2002. Además, ganó las Copas América de 1991 y 1993. Logro convertirse en un referente del combinado albiceleste, con 106 presentaciones en la mayor. Por otro lado, fue integrante del equipo olímpico plateado que participó en los Juegos de Atlanta ´96.

Haciendo un recorrido por su trayectoria, contamos que Simeone pasó por Vélez, Pisa -Italia-, Sevilla, Atlético de Madrid (conquistó Liga y Copa del Rey ´96), Inter (alzó la Copa UEFA 97/98), Lazio (obtuvo Supercopa europea 1999, Scudetto, Copa Italia y Supercopa Italiana 2000) y Racing Club de Avellaneda, club del cual es hincha y donde se retiró como futbolista, para tomar las riendas de la dirección técnica y sacar a la institución adelante en un momento de resultados adversos. Tiempo después, dirigió a Estudiantes de La Plata (campeón Apertura 2006) y a River Plate (campeón Clausura 2008), para desembarcar actualmente en San Lorenzo de Almagro.